44º Rallye de Ourense


Un año más, se volvía a dar cita el que fuera considerado “mejor rallye del 2010”. No defraudó, y esta edición del Rallye de Ourense, a pesar de haber estado marcado por los abandonos, no ha dejado de ser igualmente espectacular. Se trata de una prueba siempre exigente con las mecánicas y con los aficionados. Aunque las predicciones auguraban lluvia para el fin de semana en la zona, hizo un calor de justicia. No obstante,  las cunetas se encontraban a rebosar un año más.

Tras ver cómo el motor del Fabia S2000 de Alberto Hevia-Alberto Iglesias decía basta en el Shakedown y el Lotus Exige de Sergio Vallejo-Ramón López tenía que entrar remolcado a las asistencias, los ánimos y las expectativas del público se venían abajo. Nada más empezar el Tramo espectáculo de San Ciprián, toda esa desazón desaparecía. Este  tramo ha sido ligeramente modificado este año, pero sin perder un ápice de su esencia original.

Unos enormes Xevi Pons-Álex Haro hacían las delicias del público con su perfecto pilotaje sobre tierra, marcando scratch con un tiempo de 2’14”50. Este tiempo solamente sería superado por ellos mismos en la segunda pasada al tramo al día siguiente. Segundos serían los portugueses Bruno Magalhães-Pablo Grave, que competían con un Evo X alquilado de cara a la preparación del IRC. Terceros serían Alberto Meira-Álvaro Bañobre, mientras que Fuster-Aviñó no lograban subir de la novena posición. Los primeros entre los dos ruedas motrices fueron los andorranos Joan Vinyés-Jordi Mercader, que se situaban séptimos de la general. Joan Carchat y Claudi Ribeiro se destacaban como los primeros de los Swift, aunque seguidos de Víctor Pérez y Rodolfo del Barrio, y de la pareja formada por Alberto Monarri y Rodrigo Sanjuán, que cada vez se sienten más a gusto a los mandos del Suzuki. También hay que destacar las actuaciones de José Antonio Suárez “Cohete”-Cándido Carrera a bordo de su Fiesta R2, los cuales realizaron la sección de tierra de forma impecable. Sin olvidarnos tampoco de los locales David Figueiredo-Alberto Rodríguez, y los hermanos Bello, que mas tarde acabarían lideres del Trofeo Autonómico. Eloy Pérez y Sonia López, con su BMW M3, pusieron la nota de humor al llevarse por delante una manguera de riego mientras hacían “un cero”, sembrando el caos por unos minutos.

En la jornada del sábado Xevi Pons seguía aumentando la distancia con Miguel Fuster a su paso por el tramo de Toén, ampliando la diferencia entre ambos a 14 segundos y 3 décimas, aunque el tiempo del alicantino era el suficiente para auparse a la segunda plaza de la general. Terceros serían Víctor Senra y David Vázquez,  con su espectacular Peugeot 306 Kit Car. Mientras, Vinyés seguía incrementando su diferencia con Antxutegui.

Llegaba la hora de medirse en el tercer tramo, el de San Pedro de Rocas, que está catalogado como uno de los más duros del nacional.  Y en esta ocasión sería Fuster el que se llevaría el gato al agua, al imponerse por 12 segundos al catalán de RMC, y dejar la diferencia de la general a solamente 2 segundos y 2 décimas. Meira, con problemas de homocinética, perdía más de 1 minuto, y se veía superado por Senra y los dos 207 S2000 de “los Pérez”. Sin grandes sorpresas por la zona media transcurrió el resto del tramo.

 En la segunda pasada por Toén, tampoco habría cambios importantes, a excepción de los hermanos Pais que remontaron cuatro posiciones, colocándose así entre los 10 primeros equipos.

 El baile de posiciones vendría en San Pedro de Rocas. Meira se llevaba el scratch, con un tramo impecable con el que pretendía recortar distancias con Jonathan Pérez y con Senra. Pons sufría un pinchazo en este tramo, lo que ponía el primer puesto en bandeja a Fuster. El catalán se precipitaba al sexto puesto, entre Vinyés y Marbán. Gorka Antxustegi y los hermanos Pais, con problemas también, cedían más de ocho y diez minutos, respectivamente, y se hundían en la tabla. En este duro tramo se veían obligados a abandonar la prueba David Pérez y el siempre espectacular Cohete, entre otros.

Para completar la mañana, se volvía a correr por última vez el tramo espectáculo de San Ciprián, donde Pons volvía a imponerse. Las diferencias en este tipo de tramos son mínimas, por lo que simplemente le sirvió para pasar al polifacético andorrano, pero muy lejos aún de los casi dos minutos que cedía frente a Fuster.

Al inicio de la cuarta sección, tras el paso por Vilariño Frío, los puestos de podio se mantendían igual. Alberto Meira y Álvaro Bañobre tenían que abandonar definitivamente tras averiar su Lancer EVO X, por culpa de un toque contra una piedra. Mientras,  Antxustegi realizaba una remontada sensacional, de la vigésima a la decimosexta posición, al realizar el sexto scratch del tramo.

Y llegaba lo bueno, el mítico Cañón do Sil: 30 kilómetros de horquillas y cruces en bajada, en los cuales se exprime al máximo la fiabilidad de las máquinas y se pone a prueba la forma física de los participantes. Antxustegi continuaba con su particular batalla por remontar puestos, volvía hacer el sexto mejor tiempo, y recuperaba otras seis posiciones. Ferrán Pujol, por su parte, también pasaba de la duodécima a la octava. José Antonio Martínez se veía obligado a abandonar, al romper su motor al inicio del tramo. En la parte alta de la tabla no hubo sorpresas. Fuster seguía imponiendo la potencia del GT3, mientras que Pons le arañaba unos segundos a Jonathan Pérez.

Pons se hacía con el tramo de Luintra, 6,1 segundos por delante de Fuster, y 2,2 por delante de Jonathan Pérez, al que tenía ya en el punto de mira de la general. Antxustegi volvía a realizar el sexto mejor tiempo, y recuperaba una plaza más.  Pablo Pazo tenía problemas a lo largo del tramo, lo que permitía que Monarri  se hiciese con el segundo puesto de los Suzukis.

En Vilariño Frío, el catalán del Fiesta S2000 volvía a recortar unos segundos a Fuster, mientras que Antxustegi volvía a mejorar una plaza más al realizar incluso mejor tiempo que Vinyés, marcando el quinto scratch.

En la segunda pasada por el famoso Cañón do Sil, Pons sufría de nuevo un pinchazo, aunque esta vez provocó una salida de carretera del catalán,  haciendo imposible su vuelta al tramo y agotando por completo sus posibilidades de seguir luchando por la victoria.

El último tramo empezaba con la noticia de que Senra se encontraba parado, con problemas en el alternador, lo que le acarreaba una penalización de 1 minuto. No obstante, se resarciría más tarde el del 306 Maxi, realizando el mejor tiempo del tramo, con 10,7 segundos de ventaja sobre Fuster. Sin Pons por delante, Vinyés se hacía con la cuarta posición general, primer ruedas motrices y ganador de la Hankook Challenge.

En la copa Suzuki, Carchat y Ribeiro se hacían con el primer puesto, mientras que Alberto Monarri era excluido de la competición tras comprobar una supuesta irregularidad en su servofreno, por parte de Suzuki Ibérica. No obstante, cabe la posibilidad de que dicha irregularidad pudiese proceder de un fallo mecánico, en palabras de los propios técnicos. De hecho, la anomalía consistía en una obstrucción de un conducto, que impedía el funcionamiento del mismo, por lo que su influencia en la mejora de los tiempos es, cuanto menos, dudosa. El piloto madrileño acabó muy desilusionado, tras realizar un magnífico rallye, e incluso se plantea dejar la Copa Suzuki, como declaraba posteriormente él mismo.


En resumen, un rally emocionante aunque un poco descafeinado por las bajas. Muy bien organizado, sin exceso de cintas y con buenos comisarios.

Y por ultimo y no menos importante queremos desde aquí dar todo nuestro apoyo al piloto Luis Pérez que ha sido intervenido de urgencia en un brazo al tener un accidente contra un coche en un tramo de enlace. Esperamos una pronta recuperación y vuelta a los tramos.

Galería Fotografica:

Texto y fotos de Daniel Turrado y Jose A. Santiso en colaboración para MadridMotorSport

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